Hubo un tiempo en el que Joomla era una opción bastante habitual para crear páginas web. En ideaWeb lo conocemos bien porque trabajamos con él durante años, cuando el panorama de gestores de contenidos era muy diferente y WordPress todavía no se había convertido en la plataforma que es hoy.
El problema es que muchas de aquellas instalaciones siguen funcionando. O, mejor dicho, siguen encendidas. Algunas llevan años sin una actualización completa, dependen de módulos abandonados, utilizan plantillas que nadie mantiene y sobreviven en una versión de PHP que el alojamiento conserva casi por compasión.
Mientras la página carga, parece que no pasa nada. Hasta que hay que modificarla, actualizar el servidor, corregir una vulnerabilidad o recuperar una función que dejó de responder. Entonces aparece el verdadero Joomla: un pasillo lleno de puertas, pero cada llave pertenece a una versión diferente.
Para ideaWeb, Joomla ya no es una opción razonable para desarrollar una web nueva. Tampoco recomendamos seguir invirtiendo dinero en prolongar instalaciones antiguas cuando ese esfuerzo puede utilizarse para crear una página nueva en WordPress y trasladar correctamente los contenidos que siguen teniendo valor.
Si tu empresa todavía depende de una web Joomla, la pregunta útil ya no es cómo aprender a manejarlo. La pregunta es cómo salir de él sin perder contenidos, posicionamiento, información importante ni años de trabajo.
Qué es Joomla y por qué se utilizó durante tantos años
Joomla es un gestor de contenidos de código abierto que permite administrar páginas, artículos, menús, usuarios, módulos y extensiones desde un panel de control.
Durante años fue una alternativa habitual para crear:
- Webs corporativas.
- Revistas digitales.
- Portales de contenidos.
- Directorios.
- Comunidades de usuarios.
- Tiendas y catálogos.
- Proyectos con varios idiomas.
Era flexible, ampliable y permitía montar proyectos que habrían resultado caros si se hubieran programado completamente a medida.
Pero aquella ventaja fue dejando una herencia complicada. Muchas páginas crecieron acumulando componentes, módulos, plugins, plantillas y modificaciones desarrolladas para una versión concreta. Cuando Joomla avanzaba, no todo ese ecosistema avanzaba con él.
El resultado es familiar para cualquiera que haya trabajado en la trinchera: el núcleo puede actualizarse, pero la web no está formada únicamente por el núcleo.
Joomla sigue existiendo, pero eso no lo convierte en una buena elección
Joomla continúa publicando versiones. Técnicamente, no es un programa abandonado.
Pero una empresa no elige un CMS para admirar su hoja de ruta. Lo elige para administrar su web, encontrar profesionales, añadir funciones, mantenerla actualizada y poder cambiar de proveedor sin sentir que está desmontando una central nuclear.
Y ahí es donde Joomla ha perdido la partida para el tipo de proyectos con los que trabajamos.
Hoy encontramos un ecosistema mucho más pequeño, menos profesionales disponibles, extensiones cuya continuidad depende de desarrolladores concretos y saltos entre versiones que exigen comprobar cuidadosamente qué piezas siguen funcionando.
La documentación oficial dedica guías completas a preparar migraciones entre generaciones, revisar compatibilidades y utilizar plugins que mantienen temporalmente código antiguo. Puedes consultar esas indicaciones en la propia documentación de migración de Joomla.
Que exista una versión nueva no significa que tu web pueda llegar hasta ella. Entre tu Joomla actual y esa versión hay una plantilla, varios módulos, extensiones antiguas, modificaciones particulares y un servidor que también debe ser compatible. El número de versión es solo la portada; el problema suele estar dentro.
El verdadero problema es quedar atrapado en la instalación
Una web Joomla antigua puede funcionar durante bastante tiempo sin que nadie la toque. Eso transmite una falsa tranquilidad.
El bloqueo aparece cuando necesitas:
- Cambiar de alojamiento.
- Actualizar PHP.
- Modificar la plantilla.
- Añadir una función.
- Corregir un formulario.
- Actualizar extensiones.
- Encontrar un nuevo proveedor.
- Adaptar la web a nuevos requisitos.
Entonces descubres que una extensión esencial ya no existe, el desarrollador dejó de mantenerla o su sustituta solo funciona en una versión posterior de Joomla. Para alcanzar esa versión debes cambiar otra extensión. Y esa extensión depende, a su vez, de una plantilla que tampoco puede actualizarse.
Una pieza tira de la siguiente y el trabajo deja de ser una actualización. Se convierte en una reconstrucción disfrazada.
Una web no está actualizada porque el panel deje pulsar un botón. Está actualizada cuando todas sus piezas siguen funcionando después.
Dejar Joomla funcionando no es una estrategia
Puede que la web sea un folleto olvidado, apenas reciba visitas y no tenga ninguna función importante. En ese caso, su propietario puede decidir no invertir en ella.
Es una decisión válida, siempre que se entienda lo que significa: aceptar que la web puede dejar de funcionar, sufrir una intrusión o perder información sin que exista un plan preparado para recuperarla.
Lo que no conviene es confundir esa espera con ahorro.
Cuando una página tiene importancia para la empresa, retrasar indefinidamente la decisión suele encarecerla. Cuanto más antigua es la instalación, más difícil resulta encontrar versiones compatibles, recuperar extensiones, acceder a documentación o reproducir funciones que dependían de un proveedor desaparecido.
Una web abandonada puede seguir cargando durante años. También puede romperse el viernes por la tarde, justo cuando descubres que la última copia completa es de 2019 y que el técnico que conocía el sistema ahora se dedica a otra cosa.
Por qué no recomendamos Joomla para una web nueva
Si estás pensando en iniciar hoy un proyecto con Joomla, nuestra recomendación es clara: no lo haríamos.
No encontramos ninguna ventaja práctica que compense empezar una nueva web corporativa en un sistema con menor implantación, menos profesionales disponibles y un ecosistema bastante más reducido que WordPress.
Para una pyme o un profesional, WordPress ofrece:
- Una administración más familiar y manejable.
- Mayor disponibilidad de diseñadores y técnicos.
- Un ecosistema muy amplio de herramientas.
- Más facilidad para cambiar de proveedor.
- Buenas opciones para contenidos, servicios y tiendas razonables.
- Mayor capacidad para crecer sin depender de una única extensión.
- Formación y documentación abundantes.
- Costes más previsibles en muchos proyectos habituales.
WordPress no es perfecto. Una instalación mal construida, cargada de plugins dudosos y alojada en un servidor mediocre también puede ser lenta, insegura y difícil de mantener.
La diferencia es que, cuando está bien planteado, ofrece muchas más salidas. Hay más profesionales, más herramientas, más documentación y más posibilidades de sustituir una pieza que deja de servir.
WordPress explica en su documentación las funciones que incorpora para contenidos, usuarios, traducciones, desarrollo y ampliación mediante plugins. Puedes revisar su enfoque en la página oficial de características de WordPress.
Migrar una web Joomla a WordPress significa crear una web nueva
Cuando hablamos de migrar una web Joomla, no nos referimos a cambiar el logotipo del administrador y seguir trabajando como si nada hubiera ocurrido.
Joomla y WordPress organizan los contenidos, usuarios, categorías, menús, módulos, plantillas y extensiones de forma diferente.
La migración suele combinar dos trabajos:
- Crear una nueva web en WordPress, con su diseño, estructura y funcionamiento.
- Trasladar y reconstruir la información útil de la instalación anterior.
En algunos proyectos interesa conservar buena parte de la estructura. En otros, hacerlo sería trasladar al sistema nuevo los mismos errores que llevamos años soportando en el antiguo.
Migrar no es clonar Joomla dentro de WordPress. Es decidir qué merece conservarse, cómo debe organizarse ahora y qué piezas antiguas han dejado de tener sentido.
Una web con pocas páginas también requiere trabajo
Incluso una web corporativa sencilla necesita revisar:
- Textos.
- Imágenes.
- Menús.
- Formularios.
- Datos de contacto.
- Titles y descripciones.
- URLs antiguas.
- Enlaces internos.
- Archivos descargables.
- Redirecciones.
Muchas veces merece la pena aprovechar el cambio para corregir textos antiguos, eliminar servicios que ya no existen y reorganizar páginas que crecieron sin una estructura clara.
No tiene sentido invertir en una web nueva para terminar copiando palabra por palabra una página que ya no representaba correctamente a la empresa.
El trabajo crece cuando hay decenas o cientos de contenidos
Las migraciones amplias son otra historia.
Una instalación puede contener:
- Cientos de artículos.
- Categorías y subcategorías.
- Autores.
- Etiquetas.
- Comentarios.
- Galerías.
- Documentos.
- Varias versiones de una misma imagen.
- Contenidos en distintos idiomas.
- Campos creados por extensiones.
- URLs que reciben tráfico y enlaces.
Trasladar todo eso exige inventariar, probar, limpiar y comprobar.
No basta con contar artículos. Hay que saber cómo están construidos.
Mover cien artículos puede ser razonable. Mover cien artículos con imágenes enlazadas desde rutas antiguas, módulos incrustados, campos particulares, formatos rotos y tres idiomas es otra película. El contador sigue diciendo cien; el trabajo no.
Los módulos y componentes especiales son la parte delicada
El contenido visible suele ser solo una parte de la instalación.
Muchas webs Joomla dependen de componentes para gestionar:
- Directorios.
- Reservas.
- Catálogos.
- Áreas privadas.
- Comunidades.
- Perfiles de usuarios.
- Formularios complejos.
- Suscripciones.
- Descargas restringidas.
- Datos vinculados a tablas propias.
Esos datos pueden no estar guardados como artículos normales. Cada componente puede haber creado sus propias tablas, relaciones y campos.
Para trasladarlos hay que estudiar:
- Dónde se guarda la información.
- Qué datos deben conservarse.
- Cómo se relacionan entre sí.
- Qué función equivalente tendrá WordPress.
- Si hace falta desarrollar alguna parte.
- Qué información ya no merece trasladarse.
En ocasiones, reconstruir la función es más sensato que intentar reproducir exactamente un componente antiguo. El objetivo es conservar la utilidad para la empresa, no rendir homenaje a la estructura interna de una extensión desaparecida.
No todas las páginas Joomla pueden presupuestarse mirando la portada
Dos webs con un aspecto parecido pueden esconder trabajos completamente diferentes.
Una puede estar formada por quince páginas y un formulario. La otra puede parecer igual, pero tener detrás:
- Dos mil usuarios.
- Una base de datos de productos.
- Contenido multilingüe.
- Permisos personalizados.
- Una zona privada.
- Integraciones externas.
Por eso, antes de preparar un presupuesto, necesitamos revisar la instalación.
Qué datos necesitamos
- Versión de Joomla.
- Acceso al administrador.
- Acceso al alojamiento y a la base de datos.
- Plantilla utilizada.
- Listado de componentes, módulos y plugins.
- Número de páginas y artículos.
- Cantidad de usuarios.
- Idiomas.
- Formularios e integraciones.
- Documentos e imágenes.
- Tráfico orgánico y datos de Search Console.
- Funciones que deben mantenerse.
Cuando no hay accesos o documentación, el análisis también requiere más trabajo. A veces la primera tarea consiste en averiguar qué hay realmente dentro.
Conservar el posicionamiento requiere cuidar las URLs
Una migración mal planteada puede terminar con una web nueva y una colección de errores 404 donde antes había páginas posicionadas.
Antes de publicar, debemos relacionar:
- URLs antiguas.
- Nuevas páginas equivalentes.
- Artículos que se conservan.
- Contenidos que se fusionan.
- Páginas que se eliminan.
- Archivos e imágenes importantes.
Después se preparan las redirecciones necesarias y se revisan:
- Titles.
- Metadescripciones.
- Encabezados.
- Enlaces internos.
- Canonical.
- Sitemap.
- Robots.
- Indexación.
No se puede garantizar que Google conserve exactamente todas las posiciones. Sí se puede evitar buena parte de las pérdidas provocadas por olvidar las URLs, borrar contenidos útiles o cambiar la arquitectura sin ningún control.
La redirección no se prepara después de publicar. Cuando las visitas ya están chocando contra páginas inexistentes, no estamos planificando una migración: estamos recogiendo tornillos del suelo.
No hay que trasladar toda la basura acumulada
Una instalación antigua suele contener material que ya no aporta nada:
- Páginas duplicadas.
- Noticias caducadas.
- Etiquetas sin utilidad.
- Imágenes repetidas.
- Usuarios de prueba.
- Menús ocultos.
- Extensiones desactivadas.
- Formularios abandonados.
- Contenidos que ya no representan a la empresa.
Una migración es una buena ocasión para decidir qué merece entrar en la nueva web.
Trasladar absolutamente todo puede parecer más seguro, pero a menudo solo mueve el desorden de una habitación a otra. Cambian las paredes; las cajas siguen en medio.
Por qué elegimos WordPress para la nueva web
En ideaWeb desarrollamos nuevas páginas con WordPress porque encaja mejor con las necesidades habituales de empresas, profesionales y pymes.
Nos permite construir webs:
- Administrables por el cliente.
- Preparadas para trabajar contenidos.
- Ampliables cuando el proyecto lo necesita.
- Compatibles con herramientas actuales.
- Más sencillas de entregar a otro proveedor.
- Con muchas opciones para diseño, SEO y comercio electrónico.
También hay que elegir bien el tema, los plugins y el alojamiento. WordPress no corrige por sí solo una mala decisión técnica.
Pero ofrece algo que Joomla ha ido perdiendo: alternativas. Si una herramienta deja de servir, normalmente existen otras. Si un profesional desaparece, es más sencillo encontrar a alguien que continúe el trabajo. Si la empresa quiere gestionar contenidos, el panel resulta más reconocible y accesible.
La nueva web no debería parecer una copia envejecida de la anterior
Muchas webs Joomla fueron diseñadas hace diez, quince o más años. Sus menús, jerarquías y bloques responden a otra forma de navegar.
Crear una nueva web en WordPress nos permite revisar:
- La propuesta de la empresa.
- La estructura de servicios.
- La versión móvil.
- Los formularios.
- La navegación.
- Los contenidos.
- La visibilidad en buscadores.
- Las llamadas a la acción.
El objetivo no es que al propietario le resulte familiar porque todo está en el mismo lugar que en 2012. El objetivo es que la nueva web resulte clara para sus clientes actuales.
Nuestro servicio de diseño web con WordPress permite reconstruir el proyecto sobre una base actual, conservando la información útil sin arrastrar las limitaciones de Joomla.
Cuándo debe estudiarse la migración cuanto antes
No esperaría a que la web deje de funcionar cuando aparecen varias de estas señales:
- La versión de Joomla lleva años sin actualizarse.
- El servidor mantiene un PHP antiguo únicamente por la web.
- Hay extensiones abandonadas.
- Nadie sabe qué módulos son imprescindibles.
- El proveedor original ha desaparecido.
- Los cambios cuestan cada vez más.
- La plantilla no se adapta bien a móviles.
- No existen copias comprobadas.
- La empresa depende de formularios o datos almacenados allí.
- La web recibe tráfico o genera contactos.
Cuanto más importante sea la web, menos sentido tiene esperar a una avería para empezar a investigar cómo está construida.
Salir de Joomla con la web todavía funcionando permite tomar decisiones. Esperar a que se rompa convierte esas decisiones en urgencias.
Qué hacemos en ideaWeb con una web Joomla
No ofrecemos nuevos desarrollos en Joomla ni planteamos trabajos para prolongar indefinidamente una instalación antigua.
Nuestro enfoque es:
- Revisar la web y sus accesos.
- Inventariar contenidos y funciones.
- Determinar qué debe conservarse.
- Diseñar una nueva web en WordPress.
- Trasladar la información necesaria.
- Reconstruir las funciones que sigan teniendo sentido.
- Preparar las redirecciones.
- Comprobar el resultado antes de sustituir la web anterior.
Cuando la instalación es compleja, puede ser necesaria una consultoría web previa. Esa revisión permite conocer el alcance antes de dar una cifra basada únicamente en lo que se ve desde fuera.
Tu web Joomla no necesita otra prórroga
Cuéntanos qué versión utilizas, cuántos contenidos tiene la web y qué funciones necesitas conservar. Revisaremos el proyecto y prepararemos una propuesta para crear una nueva página en WordPress y trasladar correctamente la información útil.
Preguntas frecuentes sobre migrar Joomla a WordPress
¿Joomla sigue existiendo?
Sí, continúa publicando versiones. Aun así, ideaWeb no lo recomienda para nuevos proyectos debido a su menor ecosistema, la dependencia de extensiones y las dificultades que encontramos en instalaciones antiguas.
¿Conviene crear hoy una web nueva en Joomla?
Para una web corporativa, un proyecto de contenidos o una tienda razonable, nosotros recomendamos WordPress. Ofrece más profesionales, herramientas, documentación y opciones para continuar el proyecto.
¿Se puede migrar cualquier web Joomla a WordPress?
Los contenidos y funciones pueden trasladarse o reconstruirse, pero primero hay que estudiar cómo están almacenados. Los componentes personalizados, usuarios, áreas privadas o bases de datos especiales requieren un análisis propio.
¿Por qué hay que revisar los módulos y componentes?
Porque muchos guardan datos en tablas propias o realizan funciones que WordPress organiza de otra manera. No basta con copiar las páginas visibles.
¿Se pueden conservar los artículos?
Sí, siempre que puedan recuperarse correctamente. Después hay que revisar formato, imágenes, categorías, enlaces, metadatos y URLs.
¿Qué ocurre con las imágenes?
Hay que localizar los archivos, trasladarlos y comprobar que los contenidos apuntan a las nuevas rutas. En webs antiguas pueden existir imágenes duplicadas, perdidas o enlazadas desde extensiones.
¿Se puede conservar el posicionamiento?
Se puede trabajar para reducir pérdidas mediante inventario de URLs, redirecciones, conservación de contenidos útiles y revisión técnica. Nadie puede garantizar que todas las posiciones permanezcan exactamente iguales.
¿Cuánto cuesta migrar una web Joomla?
Depende del número de contenidos, extensiones, idiomas, usuarios, funciones y datos que deban conservarse. Dos webs con el mismo número de páginas visibles pueden necesitar cantidades de trabajo muy diferentes.
¿Es necesario copiar todo el contenido?
No. Conviene conservar lo útil y eliminar páginas duplicadas, información caducada y materiales que ya no representan a la empresa.
¿La nueva web tendrá el mismo diseño?
No recomendamos copiar literalmente un diseño antiguo. La migración es una oportunidad para mejorar estructura, navegación, versión móvil y presentación de los servicios.
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