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Sabemos de las inmensas dificultades para sacar adelante la pagina web de una pequeña y mediana empresa. O de un profesional autónomo. A la hora de una estrategia global de marketing son ellos los que más necesitan con presupuestos ajustados a su realidad financiera. IdeaWeb piensa en pyme a lo grande para que las visitas a sus páginas web tengan más clics que nunca, para que las ventas suban y suban gradualmente y para que la tasa de retorno de la inversión en mercadotecnia y publicidad sea lo más elevada posible. Nuestro consejo es que nadie acuda al marketing de manera puntual o por una coyuntura desfavorable de mercado. Es necesario que pensemos en estrategias de luces largas. Son más eficientes y de inversión más reducida. Aquí van algunos consejos a tener en cuenta por autónomos y pyme.

Acciones de largo recorrido

El marketing en cualquiera de sus versiones requiere trabajar a plazos largos. Es muy recomendable elaborar planes por fases e ir revisando el cumplimiento de objetivos en temporadas muy significativas o categorías muy específicas: cambios de estación, periodo de rebajas, introducción de nuevos artículos o servicios, fidelización de clientes, ofertas especiales, contenidos en la web, modas y tendencias, etc.

Concentrar inversiones muy onerosas en etapas muy breves no es la mejor política de mercadotecnia salvo que se quiera superar crisis de ventas sobrevenidas por causas objetivas o subjetivas de extraordinariaa relevancia. Esta metodología ad hoc viene indicada para producir sacudidas súbitas en el público objetivo y despertar el consumo sostenido a la baja. Se trata de dar un puñetazo en la mesa y decir aquí estoy yo, ven a mi.

Márquese metas viables

El marketing que va tomando decisiones sobre la marcha no es un marketing ni digno de su nombre ni aconsejable. Las metas tienen que ver mucho con los sueños y con la cruda realidad. Los sueños son utopías que nos permiten ver horizontes para ir mejorando paulatinamente. Nos señalan un Norte ideal. Pero la realidad pura y dura nos devuelve los pies a la tierra. Entre realidad y sueños debe establecerse un diálogo fructífero y sincero. Lo que a uno le falta a los otros les sobra. Y viceversa. No hay que renunciar a los sueños obligatoriamente: solo hay que atemperarlos con flexibilidad e incorporar su aliento pasional en la realidad cotidiana. Sobrevivimos de realidades tangibles, cierto es, pero vivir de verdad solicita soñar y desear más allá de las rutinas diarias. ¿Sí o no?

En cualquier caso, planificar acciones de marketing demanda marcarse objetivos concretos, cuantificables, accesibles, relevantes y a tiempo determinado. En una palabra, viables. Y con una evalución crítica permanente de los resultados que se vayan obteniendo confirmados con datos conssitentes e informaciones fidelignas.

Invierta con cabeza

Dependiendo de si alguien se considera optimista o pesimista, así utiliza según le dicta su personalidad que una acción pueda ser catalogada como gasto o inversión. No vamos a entrar al toro miura de un debate tan resbaladizo.

Tampoco vamos a impartir clases de contabilidad pero conviene recordar a vuelapluma que toda empresa por diminuta que sea tiene gastos corrientes y de capital, fijos y variables y un etcétera técnico muy rico en matices. Está claro que todas las pyme y profesionales han de gastar/invertir en mantenimiento de sus estructuras tangibles (oficina, ordenadores…) e intangibles (licencias de actividad, tasas municipales…) y también en el capítulo de inversiones/gasto de capital, lo que antiguamente se denominaba mercaderías y hoy llamamos existencias. El alquiler es un gasto fijo y el consumo de luz, variable.

¿Dónde encuadrar contablemente al marketing? Todo va en función del punto de vista que adoptemos. Si lo miramos de modo eventual y transitorio puede ser un gasto extraordinario; si, por el contrario, lo contemplamos como una inversión de largo recorrido por encima de coyunturas comerciales, resulta obvio que estamos hablando de una inversión en capital a amortizar en el largo plazo, incluso más allá de la anualidad fiscal.

Todos estos factores influyen en una política de marketing bien pensada y diseñada con fundamentos sólidos.

Mercadotecnia offline

Ahora mismo, todo lo que presume de ser algo, lo es online. Todo lo que se considera importante sucede en línea. Es una verdad a medias. El marketing online y las técnicas de mercadotecnia offline crean sinergias muy interesantes si son complementarias. Sin estar siempre conectado a internet también se puede llegar al público objetivo.

Los métodos son clásicos, estáticos y móviles, presenciales y no presenciales, por ejemplo:

  • Pins originales y agendas o bolígrafos tradicionales con motivos diferenciadores o exclusivos.
  • Cartelería artística de alto impacto.
  • Folletos de formato y contenido de calidad a repartir por zonas muy concretas y en campañas intensivas.
  • Publicidad en vehículos de servicio público de uso cotidiano.
  • Realización de actos promocionales propios: presentación de novedades, efemérides especiales…
  • Presencia en ferias sectoriales y eventos comerciales de interés general.

Saber lo que piensa y siente el público objetivo

Interactúe sin parar con su target. En ello le va el negocio. Pregúntele todo sin caer, claro está, en intimidades escabrosas o de mal gusto. No sea tímido pero sea escrupulosamente educado y exquisitamente empático. Acceda a las preferencias de su público objetivo. A sus manías. A sus deseos ocultos. A su nivel de vida. A su estilo personal. Conozca cómo habla, es decir, el argot que usa cuando está distendido, en zapatillas de andar por casa, con la relajación que posibilita el anonimato y la libertad de decir lo que piensa sin pensar en lo que dice. Utilice una estrategia multicanal: redes sociales, email marketing, formularios de consulta, encuestas serias, sondeos amables. El boca a boca y el de tú a tú son también métodos de comunicación muy eficientes para entablar un diálogo fluido y duradero con nuestro/su público objetivo. Pensemos/piense que la fidelidad de un cliente solo se gana si damos lealtad sincera. El marketing agresivo que primero quiere cobrar y después vender no es recomendable para negocios éticamente responsables.

Imagen intachable

¿Qué valor tiene una reputación irreprochable? ¿Cuánto cuesta conseguirla? Valor incalculable y cuesta un mundo de paciencia, dedicación, empatía, amabilidad y know how singular. Esa imagen intachable a la que todos aspiramos, tanto en las esferas comercial, mercantil o profesional como en el ámbito estrictamente personal, es un intangible de primer orden. Vale lo que vale: es una tautología en sí misma, es lo que es porque añadirle adjetivos y atributos es rebajarla en su valor intrínseco.

Por favor, no racanee con la partida de marketing ni elija presupuestos low cost de ínfima calidad. Escatimar hoy en estrategias de marketing ajustadas a su presupuesto puede ocasionar distorsiones de reputación o imagen corporativa muy difíciles de subsanar mañana. Y todos queremos que nuestro negocio no decline de repente. Mantener una imagen positiva requiere esfuerzos continuados. La reputación es de largo alcance y la fama de efímera vida. Cada cual sabrá lo que quiere. O no.

Decisiones debidamente justificadas

No existen planes de marketing cerrados y perfectos. Y la mejor planificación precisa de ajustes y revisiones. Eso sí, no saque conclusiones a la ligera o bajo la influencia nociva de prontos impulsivos e incontrolables. La economía siempre presenta imponderables muy difíciles de prever. Hay tendencias que se esfuman solas y modas pasajeras que calan hondo. Y crisis que se veían venir nunca estallan y crisis invisibles que provocan estratagos catastróficos. Teniendo en cuenta todos los escenarios fácticamente posibles hemos de centrarnos por economía de medios disponibles solo en los más probables.

Revisar estrategias de marketing es lo habitual o normal. Pero en todo momento con datos reales e informaciones veraces en la mano. Analizando con rigor los números y los resultados objetivos de las acciones emprendidas. Además, se debe contrastar opiniones con otras personas de entornos cercanos, profesionales o no, y con autoridades en la materia (directamente o accediendo a estudios o artículos públicos o de carácter más reservado). Con todo ello ya estamos listos para culminar el proceso: ¿aumentamos o disminuimos la inversión en marketing? ¿Cambiamos de contenidos? ¿Ponemos más énfasis en la modalidad online o en la offline? En cualquier caso, no tome decisiones a botepronto o por puro instinto. Medite sus decisiones con datos de calidad. Y con la almohada, por supuesto que sí.

Cargarse de razones

No se trata de llevar la razón, sino de cargarse de buenas razones bien argumentadas y asertivas. El lema sería: a manor presupuesto, mayor imaginación y mejor creatividad. Es rizar el rizo, lo sabemos. Pero cuando se mira cada euro por el anverso y el reverso es necesario suplir las carencias de cash o expectativas de ingreso muy restringidas con enormes dosis de entusiasmo e inteligencia emocional. Su web debe tener los mejores contenidos del sector. En este sentido ha de ser ambicioso. Un blog de reflexiones personales tras una página de inicio llamativa y simple otorgará un valor añadido a su website. Debe escribir con regularidad sin publicar de manera descontroldada. Dele tiempo a su target a que digiera los textos a su completa libertad. Que busquen nuevas entradas: que tengan hambre de su sitio web. Redacte textos útiles, originales y concisos. Hable de lo que sabe, no escriba de lo que no sea experto. Los vacíos de ignorancia saltan a la vista y crean reputaciones extremadamente negativas de usted y de su web. Y una mala reputación no se transforma en buena de la noche a la mañana. Tal vez sea irrecuperable.

Sea flexible

Que ni los prejuicios ni las fijaciones mentales condicionen su capacidad de pensar razonablemente. Hasta las mejores ideas piden en ocasiones a gritos que apuntalen sus cimientos. En la vida, las opiniones inamovibles son de corta existencia.

El marketing trabaja con magnitudes veleidosas o escurridizas. La coyuntura socioeconómica. Los vaivenes políticos. La voluble clientela. La feroz competencia. No hay, por tanto, un plan de marketing definitivo que pueda despejar tantas incógnitas y asumir tantas variables indeterminadas en una ecuación ideal o solución perfecta.

Hay que alimentar una actitud flexible no exenta de realismo con un toque mágico de sana utopía. Siendo flexibles los cambios bruscos se soportan mejor. La posición o postura numantina opone una resistencia tan rígida que los vendavales causan destrozos brutales en las estructuras menos consolidades.

Esperamos que este breve artículo haya servido a pyme y autónomos para iniciar estrategias de marketing en su web a largo plazo. Si tiene dudas, ideaWeb. Somos diseñadores web y realizamos estrategias de marketing digital seo, sem… ¡¡lo que usted necesite majo!!

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